Argentina - Jueves 27 de Julio de 2017 05:53 PM
Home

El Ministerio de Salud eliminó de la web el protocolo para la Interrupción Legal del Embarazo

Screen shot 2016-09-08 at 12.37.34 PM 8 septiembre, 2016 - 12:53 pm

En medio de la polémica por la jornada informativa sobre aborto con pastillas en el Colegio Nacional Pellegrini, el Gobierno eliminó de la página web del Ministerio de Salud de la Nación el protocolo de aborto no punible lanzado en junio de 2015. El mismo reflejaba la posición del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación respecto de casos de “aborto no punible”, la forma de  nominación que plantea el Código Penal.

Trabajadores del Ministerio a cargo de Jorge Lemus aseguraron que se trató de “una orden de arriba”. El protocolo, como describió la profesional de la salud Stella Maris Manzano, habla “del derecho al aborto, habla de su generalización, de que debe ser accesible a la mayoría de las personas, y no algo excepcional, destinado a unas pocas que entran en escasas y confusas causales”.

“El fallo FAL aclaró definitivamente que en el caso de violación toda mujer, niña o varón trans, tiene derecho al aborto, con sólo firmar una declaración jurada”, había explicado la especialista en ginecología y medicina legal. Manzano, quien es integrante de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho al Aborto, también destacaba que con el protocolo el Ministerio se hacía cargo “de la realidad epidemiológica del país”.

En Argentina se realizan unos 500 abortos por año. Se estima que hay entre 300 y 500 mujeres que mueren por las condiciones en las que son realizados los mismos. Naciones Unidas solicitó este año al Estado nacional que “revise la legislación” para “asegurar que todas las mujeres y niñas puedan acceder a los servicios de salud reproductiva en todas las regiones del país y que las barreras legales, el ejercicio de objeción de conciencia por parte de los trabajadores de la salud y la falta de protocolos médicos no obliguen a las mujeres a recurrir al aborto clandestino que pone su vida y su salud en riesgo”.

El protocolo porteño plantea, por ejemplo, la intervención de un equipo interdisciplinario ante cada caso potencial de aborto y que el director del hospital confirme el diagnóstico y la procedencia de la práctica en caso de que el embarazo implique un peligro a la vida o a la salud de la mujer.

El protocolo, si bien permitía la objeción de conciencia, aclaraba que “todo médico tiene deber de informar sobre el derecho al aborto (cosa que ningún objetor hace en ningún lugar del mundo), y que sólo puede negarse a realizar ese aborto si deja a la mujer en manos de otro médico. Si no lo encuentra, está obligado a realizarlo él mismo”. “Esto es muy importante, debido a que en ningún otro caso se nos permite a los médicos poner nuestra ‘moral’ por encima de los derechos básicos de las personas”, aseguraba Manzano por entonces.

Comentarios

comments