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Rubén López, hijo de Julio López: “Etchecolatz tiene que morir en la cárcel”

Rubén López 5 septiembre, 2016 - 9:14 pm

Al cumplirse diez años de la segunda desaparición de Julio López, testigo en 2006 del juicio por crímenes de lesa humanidad que se le realizó a Miguel Etchecolatz, comisario General de la Policía Bonaerense durante la última dictadura militar, su hijo Rubén López sostuvo en diálogo con Mauro Viale que compara al ex comisario con Hitler y que la prisión domiciliaria no corresponde porque el delito de apropiación de Clara Anahí, nieta de la abuela de Plaza de Mayo Chicha Mariani “se sigue cometiendo”.

Respecto de los casi nulos avances en la investigación del paradero de su padre, desaparecido hace diez años, Rubén López manifiesta? “Hay dos teorías, o no se sabe hacer las cosas o hay alguien que digita y no se quiere”. Y explica que también se han registrado numerosas irregularidades en la causa, al punto de que algunos secretarios de juzgados le han reconocido cosas como: “La verdad que no sabíamos lo que estábamos haciendo, éramos nuevitos”. “Es patético. Es triste. El problema es que en ese no saber qué se está haciendo está involucrado mi viejo”, concluye.

El hijo de Julio López también denuncia que uno de los principales problemas de la investigación tuvo que ver con su inicio, con las 48 horas iniciales: “En las primeras 48 horas no se hizo lo que se tenía que hacer. Y en este caso fueron fundamentales. No se investigó, no se supo, no se quiso. No lo sabemos. A lo largo de toda la investigación hemos ido dándonos cuenta de que se han plantado pruebas”.

Sin embargo, a pesar de las demoras y los problemas judiciales, López sostiene que “a pesar de todo lo malo hay que transmitir un mensaje de que hay que seguir insistiendo en la Justicia”. Entre otros graves problemas judiciales, denuncia la demora en la designación de un juez para el Juzgado Federal Nº 1 de La Plata, “que estaba a cargo del doctor Blanco no tiene juez porque falleció. Y es un juzgado muy importante de la provincia porque es un juzgado electoral y penal”.

En cuanto a la hipótesis familiar acerca de la desaparición de su padre, comenta: “Se supone que su declaración fue tan importante que muchas de las personas contra las que atestiguó mi viejo se han sentido amenazados”. “Pero no sabemos, realmente”, reconoce. También cuenta que hace pocos días se enteró de que luego de que se dictara la sentencia alguien dijo “vieron lo que pasó con López, ojo lo que van a hacer”.

En cuanto a la posibilidad de que Julio López aún se encuentre vivo, opina que “puede estar vivo, pero a esta altura yo ya creo que no. No sé, uno la esperanza no la va a perder nunca y vamos a estar siempre buscándolo. Hay dos nietos, Juan y Julián, que quieren saber de su abuelo y uno se lo tiene que explicar a través de una foto”.

Respecto de la situación judicial actual de Etchecolatz, a quien se le ha concedido recientemente el beneficio de la prisión domiciliaria, aunque todavía no se ha hecho efectivo, sostiene: “Ahí estamos, luchando. En estos días un poquito más alterados porque le otorgaron la prisión domiciliaria a este viejo con cara de buenito. Pero ese tipo está digitando desde la cárcel la vida de muchos. Y no quiero ni pensar lo que va a hacer si está en libertad”.

Afirma que compara a Etchecolatz con Hitler y lo define como un asesino serial: “Yo lo comparo con Hitler a Etchecolatz. Hoy en día este señor buenito que quieren dejar en libertad sigue cometiendo un delito, que es la apropiación ilegal de Clara Anahí, la nieta de Chicha Mariani. Él sabe quién se la apropió, a quién se la dieron, y no dice nada. Él sabe. Hoy en día está cometiendo un delito. Todos estamos esperando que aparezca y él sabe todo”.

Rubén López se sorprende sostiene que todos los genocidas condenados quieren “morir con el secreto” respecto de la situación de los desaparecidos y apropiados. “Se van a su tumba llevándose lo que saben. No van a decir nada. Eso es lo que más asombra, el pacto de silencio que hay entre ellos. Yo no creo que nadie sepa lo que le pasó a mi viejo, pero el pacto de silencio es tan fuerte que no se corrompe por nada”, agrega.

Por último, afirma que Etchecolatz es “un titiritero” que sigue digitando operaciones desde prisión y afirma que “tiene que morir en la cárcel”. Y cuestiona al secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, por pedirle a la familia del desaparecido que comprenda que legalmente Etchecolatz puede recibir prisión domiciliaria.

Este 18 de septiembre se convoca a un acto conmemorativo por Julio López a partir del mediodía en el parque que lleva su nombra en la las calles 66 y 148, de Los Hornos.

Pedro Perucca

 

 

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