Argentina - Lunes 16 de Enero de 2017 07:45 AM
Home

Inquietud en el Gobierno por las fallas en el operativo de seguridad

Foto: LA NACION / Mauro V. Rizzi 13 agosto, 2016 - 6:05 am

Luego de que militantes lanzaran piedras contra el vehículo en el que se trasladaba el Presidente, tras un acto en Mar del Plata, en el oficialismo hay inquietud por las fallas en el operativo de seguridad.

“Buscan el aislamiento del Presidente y no lo vamos a permitir”, enfatizó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, al referirse al incómodo momento que Mauricio Macri y María Eugenia Vidal vivieron ayer por la mañana.

Con notorio malestar, ambos funcionarios apuraron sus breves discursos para partir luego, en medio de una pedreada que tuvo como blanco predilecto los vehículos oficiales. “Aquellos que creen que el camino es la agresión tienen que entender que el camino es el respeto por el otro, y vamos a terminar convenciéndolos”, aseguró el jefe de Estado. Lejos de su parsimonioso tono habitual, ya empezaba a jugar un duelo con las agresiones que lo apuntaban, sin ir todavía más allá de lo verbal.

El acto, con ese contexto caliente, no duró más de ocho minutos. La convivencia de oficialistas y opositores fue tan inédita como las fallas de la custodia. “Lo expusieron al Presidente, y eso no es normal”, confiaron fuentes del oficialismo.

La desprolija salida de la comitiva presidencial, con protagonistas de la protesta rodeando a los vehículos oficiales, desnudó graves falencias en el operativo de seguridad dispuesto. Y habilitó suspicacias sobre el desempeño de la fuerza policial, que en el perímetro más alejado apeló a balas de goma para frenar a los más revoltosos y fue en extremo laxa para cuidar las cercanías del mandatario.

Macri, Vidal y el intendente local, Carlos Arroyo, llegaron a media mañana hasta el barrio Belisario Roldán, una zona humilde, con calles de tierra y manzanas que combinan casas sencillas y amplios descampados.

Aplausos y silbidos se cruzaron cuando Vidal lanzó el primer “Se puede”, el eslogan de campaña de Cambiemos. “Mucho más importante es lo que hacemos, no los discursos, no la confrontación, no la agresión”, advertía la gobernadora, mientras elevaba el tono de voz ante abucheos y gritos. “En democracia se ganan y pierden elecciones”, les recordó.

A su exposición de un par de minutos siguió otra no mucho más extensa de Macri, también con referencia a la ola de quejas que llegaba del otro lado de las vallas. “Hay que usar la energía para construir, no para agredir”, les recomendó. “Han escuchado muchos discursos y pocos hechos”, recordó en busca de un obvio contraste con resultados de la gestión anterior.

Según La Nación, a lo lejos, a espaldas de los funcionarios y de mujeres y niños del barrio, las columnas de humo y algunos estruendos daban indicios de la tensión en alza.

Sólo la combi que trasladaba a Vidal se retiró por donde había llegado. El auto de Macri y sus colaboradores, que debían seguir a otro acto en Sierra de los Padres, avanzó a la par del grueso de la gente. Ese cruce abrió la chance para los disturbios. Hubo piedras al aire que dieron en autos oficiales. También algún vecino acusó golpes. Y policías que redujeron a agresores, pero ante la presión de los vecinos los liberó. “Dejalo, dejalo”, insistía un jefe, cuando un suboficial controlaba a un muchacho que parecía fuera de sí tras enfrentar a personal de Infantería.

Ya más relajado, acompañado por empresarios en un establecimiento productor y exportador de kiwi, Macri destacó a los que invierten y les resaltó señales, entre ellas la caída de la inflación en los últimos meses y las posibilidades de crecimiento a partir de 2017. Pero también hizo mención a lo vivido minutos antes. Apuntó a los que lo insultaron y lanzaron piedras: “En vez de sumar, apedrean”, lamentó.

Comentarios

comments