Argentina - Sábado 22 de Julio de 2017 01:50 AM
Home

Marea amarilla

Carlos-de-angelis_348-300x250 28 octubre, 2015 - 11:42 pm

El balotaje, ya es un hecho. Quedará mucha tela para cortar sobre cómo Daniel Scioli, no sólo no superó el 40% prometido (y que en algún momento lo tuvo), sino cómo fue que bajó porcentualmente del 38,6 al 36,8%. Y en la contracara, cómo Mauricio Macri logró superar los ocho millones trescientos mil votos para quedar a escasos dos puntos y medio del candidato del FPV.

Todo eso ahora importa poco, porque Daniel Scioli nominalmente el triunfador electoral de la jornada del domingo, sufrió una derrota política, especialmente por haber perdido “su” provincia de Buenos Aires en manos de frente rival: Cambiemos.

El peronismo-kirchnerismo-sciolismo, actualmente está lejos de encolumnarse para la siguiente etapa, para enfrascarse en internas, reproches y búsquedas de culpables, comprensible luego de ver teñido el mapa de la provincia más grande del país del amarillo PRO, incluyendo bastiones peronistas como Lanús, Tres de Febrero o Quilmes.

Sin embargo, el mayor enemigo de Scioli no es su interna, ni siquiera la provincia perdida, sino la “marea amarilla”. Este es un fenómeno sociológico para atender, que significa ni más ni menos que un cambio de expectativas frente al fenómeno nuevo. Se sabe que toda novedad es vista con temor por parte de las sociedades que suele apostar a lo conocido. Sí las sociedades suelen ser más conservadoras que innovadoras, por eso en el terreno político le resulta mucho más fácil ganar a los oficialismos.

Más del setenta porciento de los bonaerenses no conocían a Vidal antes de la campaña electoral. De hecho, no la conocemos a Vidal tomando decisiones autónomamente, por ahora es sólo confianza, probabilidad de éxitos. Sólo conocemos al PRO por los dos mandatos de Macri en la ciudad de Buenos Aires, no habían gobernado otras provincias, ni por supuesto el país anteriormente.

Sin embargo, ahora muchos ciudadanos, incluso que no votaron a Macri pueden atreverse a hacerlo, se disipan los temores y el contagio emerge. Las nuevas expectativas, empiezan a dar cuenta de lo viejo: esto es el desgaste de Cristina Fernández de Kirchner especialmente de su segundo mandato y la incapacidad del kirchnerismo para expresar (o descubrir) los propios errores o dificultades, como la inflación, la pobreza o la inseguridad, palabras que fueron eliminadasdel discurso oficial de la última etapa, aún cuando son las máximas preocupaciones de la ciudadanía.

Detener la marea es una de las tareas inminentes para Scioli, tiene dos caminos: inculcar el temor, buscando aumentar el miedo a lo nuevo, o generar una nueva espiral de confianza. Tiene sólo un mes para mostrarlo a la sociedad buscando la mitad más uno de los votos.

*sociólogo, analista político @cfdeangelis

Comentarios

comments

Etiquetas: