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Diversidad en aumento, homofobia en baja

César Cigliutti 22 enero, 2016 - 10:55 am

La visibilidad es una de las mejores acciones que tenemos para reivindicar la diversidad. Esto incluye no sólo a los/as militantes y activistas sino a todas las personas de nuestra comunidad lésbica, gay, bisexual, trans e intersex (LGBTI). Asumirnos con orgullo y mostrar nuestros deseos y afectos tiene una relación directa con lo que van a ser nuestras vidas: encerradas en un “placard” o libres.

En este video se muestra esa visibilidad en una pareja gay paseando abrazados, dándose besos en lugares públicos y la reacción que generan. Un padre, en el barrio chino le tapa los ojos a su hijo frente a la demostración de afecto de la pareja gay. En un subte una chica los censura en voz alta creyéndose el portavoz de la normalidad. ¿Qué demuestran? La propia discriminación de ese padre y de esa mujer. Sabemos que ese chico, esa mujer y las otras personas que observan con miradas intensas viven en un país donde desde hace más de 5 años se aprobó la Ley de Matrimonio Igualitario y 3 años la Ley de Identidad de Género entre otras. Con toda la difusión y visibilidad que tuvo y tiene. También que posiblemente vieron la ‘Marcha del Orgullo’ en los noticieros, y toda la expresión de la diversidad sexual en su escuela, colegios y medios de comunicación. Desde periodistas que se asumen orgullosamente como personas LGBTI, como personajes en películas, series. Quizás tienen un compañero/a, un amigo/a que tiene dos madres o dos padres. Y así podemos seguir nombrando infinidad de circunstancias donde se expresa y se vive nuestra diversidad. Y también debe saberse que esa manito del padre, seguramente quiere ocultar muchas otras cosas que tienen que ver con la pluralidad cultural de una sociedad.

Sobran las palabras para explicar el gesto del padre y la educación que le baja (Captura video).

Sobran las palabras para explicar el gesto del padre y la educación que le baja (Captura video).

Una pasajera pretende censurar e incomodar a la pareja, arrogándose ser la vocera del resto del pasaje. Varios le salen al cruce y le señalan que no los representa (Captura video).

Una pasajera pretende censurar e incomodar a la pareja, arrogándose ser la vocera del resto del pasaje. Varios le salen al cruce y le señalan que no los representa (Captura video).

Venimos de siglos de discriminación por orientación sexual, identidad y expresión de género. En ninguna sociedad se desvanecen totalmente los prejuicios a pesar de 31 años de trabajo, o por leyes o por políticas públicas. Quedarán todavía algunas de esas actitudes del pasado, un padre con la mano inútil de tapar lo que sucede en la calle, los gestos y  los comentarios intolerantes.
Pero hay que ponerles un marquito a estas escenas y verlas, como lo hacemos cuando intentamos hacer análisis un poco más criteriosos. Estamos en Latinoamérica donde la tradición religiosa y machista tiene un peso más que importante. Ese arcaísmo que todavía y en algunos casos, hace que esa mano tape los ojos de su hijo o que directamente la expresen en voz alta. También se sabe que lo que más molesta a esas personas, aún más que nuestra propia identidad, es ese testimonio de felicidad, de mirar a dos personas enamoradas y que lo hacen con total libertad, como debe ser.

Cuando empezamos en la CHA en 1984 trabajábamos para que no nos llevaran presos/as y para enfrentar a las razzias policiales que sufrían nuestros lugares de encuentro, en plena democracia. Donde nos ponías unos edictos policiales y a los tres en un año, íbamos directamente a la cárcel. Cuando caminar por la Av. Santa Fe era un riesgo de terminar en la comisaría por averiguación de antecedentes. En esos orígenes los medios de comunicación y la misma sociedad argentina estaban totalmente de acuerdo que esa era la manera de tratarnos y que ese era nuestro destino. En todos estos años el camino se hizo pasito a pasito con un trabajo titánico, desde obtener la personería jurídica de la CHA hasta las leyes que reconocen a nuestras familias a nuestra identidad de género.

Uno de los usuarios del subte D, reprocha y descalifica la actitud de "la vocera" de "¿lo normal?" (Captura video).

Uno de los usuarios del subte D, reprocha y descalifica la actitud de “la vocera” de “¿lo normal?” (Captura video).

No voy a enumerar la cantidad de esos pasos que hicimos en nuestra comunidad LGBTI porque sería una lista muy extensa y admirable. Pero creo que al menos informar desde dónde empezamos nos da una mejor perspectiva para ver algunas de las realidades actuales.

Hay que ver y ser honesto con la realidad. Hay un enorme avance social y cultural en nuestro país, por las leyes que conseguimos: Unión Civil, Matrimonio Igualitario, Identidad de Género, Fertilización Asistida, Educación Sexual Integral, etc. Ya que las leyes, además de otorgar derechos tienen un poder educativo y formativo para una sociedad, y también es parte de esta realidad que todavía quedan actitudes del pasado en las que hay que seguir trabajando.

En este mismo video lo contundente son esas imágenes de la evolución y dirección de nuestra sociedad, desde las personas que lo ven como algo más, la reacción de los otros pasajeros del subte que interpelan a esa chica y le aclaran que ellos no piensan lo mismo y también lo dicen en voz alta y públicamente, hasta el gesto solidario de un chico que los protege con su cuerpo para que puedan seguir besándose.

La conclusión: la homofobia está en baja y tiene muchas personas que la enfrentan. Estamos bien y vamos a estar mejor. La diversidad avanza.

César Cigliutti.
Presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).

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